Suka Acosta

Nota / 31 octubre, 2019 / María Varela

-¿Qué te ha impulsado a dedicarte a esta profesión?

-La causalidad, causa, efecto, procesos y acontecimientos, eso es lo que se desencadenó en mí desde el día en que, por un anuncio de un semanario, me entrevisté con Luis Cerminara, para anotarme a sus clases en el local que quiso ser sala en Rivera y Blvr. Artigas en 1987, a partir de ese día no paré más.

-Además de tu carrera artística, sos secretaria de laborales en la Sociedad Uruguaya de Actores (SUA), ¿cómo compatibilizás esos dos roles dentro del teatro?

-Desde hace tres periodos soy Consejera de SUA; y hace un periodo, consejera de la cooperativa Valorarte. Comencé por laborales porque había como tarea primordial difundir y aplicar la Ley del Artista, trabajar para que fuéramos como es hoy reconocidas/os como trabajadores/as formalizados. En la actualidad, trabajo en varios temas, tanto en lo internacional como lo local, buscando nuevas formas de militancia en SUA, como el Almacén de vestuario y la Cooperativa de Vivienda Sindical que estamos formando. Lo que busco, como creadora de arte, es tener una militancia creativa.

-Las experiencias y el compromiso que vas asumiendo en tu vida, ¿te ayudan a moldear los personajes que tenés que interpretar?

-En etapa de creación soy bastante inconsciente, soy esponja, animalito de teatro, Nelly Goitiño decía que tenía “hambre de escenario”; me gusta trabajar y sufrirla como la de todos los días.

-Estás en el Tinglado actuando en Maldita (versión libre de La tragedia de Macbeth de William Shakespeare), escrita y dirigida por José Ma. Novo, con 33 artistas en escena en un espectáculo multidimensional. ¿Cómo fue tu experiencia en el proceso de esta obra?

-El espectáculo Maldito es un gran proyecto que fue pensado y plasmado con mucha pasión. Estoy feliz de ser parte de este. Fui convocada y al principio dije que no, porque tenía otros compromisos; y el arte da tantas vueltas que volví a ser convocada a menos de un mes de estrenar y ahí estoy. Con el desafío de ponerme a tiro con compañeras/os que estaban desde junio ensayando, que, con profesionalismo y generosidad, se pusieron a la orden para que hoy sea una “maldita” más.

-Generalmente, uno tiene referentes que lo inspiran y le dan fortaleza para seguir sus sueños. ¿Sucede en tu caso?, ¿quiénes son?

-Sí, tengo a mi familia y a mis amigos que siempre están en todo lo que acontece en mi vida; y también, en lo artístico, están mis maestros, padres artísticos entrañables: Bebe Cerminara y Nelly Goitiño, ellos son esa voces que en la oscuridad de los escenarios me alientan, me guían y hacen falta.

-¿Estás en algún proyecto para el año próximo?

-Para el 2020 tengo dos proyectos como actriz: Las sillas, de Ionesco, ganador Fondos Concursables 2019, que es un proyecto homenaje a Cerminara; y La bohemia, de Sergio Boris. Los dos van a ir en la sala del Museo Torres García, de la cual formo parte del grupo de gestión desde hace 6 años. Estoy leyendo algunos textos para alternar y dirigir… Veremos cómo se presenta el año después de lo electoral.

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